Pedro Duque Cornejo en la Catedral de Sevilla (III): San Isidoro y San Leandro

Siguiendo la estela del autor sevillano dentro del templo catedralicio hispalense nos centramos ahora en dos imágenes que, nuevamente, pisan las calles de la ciudad durante la procesión del Corpus Christi. Se tratan de las esculturas de San Isidoro y San Leandro que se encuentran, durante el culto diario, formando parte del majestuoso altar de plata que preside el Altar de Jubileo de la seo hispalense. Son dos singulares piezas que forman parte del elenco patrimonial de este magno edificio.


Figura 1: Imagen de San Isidoro, obra de Pedro Duque Cornejo. Fotografía: Archivo del Autor.

Hernández Díaz los cataloga y atribuye al artista en torno al año 1741. Es en este arco temporal, entre 1716 y 1745, cuando vuelve a la capital hispalense tras sus trabajos en la ciudad de Granada. Duque Cornejo vuelve, como vimos en el primer capítulo de esta serie dedicada al autor, por petición del Arzobispo Salcedo. Este, deseoso de renovar la Capilla de la Antigua y crear su sepulcro en el citado lugar, encarga estas obras al, ya afamado, artista hispalense.

Duque Cornejo, en estas piezas, solo realiza lo que es el conjunto de cabeza y manos. Estos están tallados con gran maestría y mostrando, nuevamente, los estilemas propios del artista. El resto del cuerpo está repujado en plata. Su realización se atribuye a Manuel Guerrero Alcántara, maestro platero. No conocemos muchos más datos acerca de como se configura la obra aunque, por sus similitudes estilísticas y formales – como describiremos a continuación – los cuerpos hubieron de ser diseñados por el propio escultor.


Figura 2: San Leandro, obra de Pedro Duque Cornejo. Fotografía: ExplicArte Sevilla.

Presenta en su composición figurativa elementos propios de la factura del escultor. Vemos como se configura la visión de la imagen con un juego de contrastes típicamente barroco. Logra hacer que el propio grosor de los mantos volados, lejos de hacer las figuras pesadas, produzca un mayor efecto de ingravidez. La capa pluvial, en especial la de San Leandro, en lugar de dejar despejado su frente, trata de envolver la figura, echándose sobre uno de sus brazos para acabar en pico y replegándose bajo el contrario.

Muestran ambos lo que la tradición mantiene en la iconografía de estos santos sevillanos. Isidoro es mucho más longevo de facciones, ya que se cree que este era el hermano mayor de los dos. Leandro es más joven y se encuentra en una actitud más dinámica y abierta que permite una mejor contemplación del terciado de la capa pluvial. San Isidoro, por su parte, porta su libro, las “Etimologías”, y se representa en actitud de mostrarlo al pueblo y enseñar sus disertaciones.


Figura 3: Conjunto completo del Monumento Eucarístico de la Santa Iglesia Catedral con las dos imágenes que nos ocupan. Fotografía: ExplicArte Sevilla. 

Son, sin duda alguna, unas imágenes de enorme belleza que merece la pena contemplar en la visita a la seo hispalense o, con el cegador brillo del sol, en la mañana del Corpus Christi.


BIBLIOGRAFÍA:

-    Hernández Díaz, José (1983): Pedro Duque Cornejo. Sevilla: Diputación Provincial de Sevilla.

- Luque Díaz, Manuel (2013): “Pedro Duque Cornejo y la escultura barroca en Sevilla: nuevas aportaciones”. En Cuadernos de Arte Granada, 44, pp. 59-84.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Monasterio de la Santa Cruz de la ciudad de Martos (Jaén) (1593-1937)