RETABLO DE SAN FRANCISCO DE ASÍS - Iglesia Conventual de San Francisco de Priego de Córdoba (Córdoba)
El convento franciscano de San Esteban de la localidad de Priego de Córdoba remonta su fundación a los albores del siglo XVI. Titulado así desde sus inicios, es esta fundación llevada a cabo gracias a la dotación de don Pedro Fernández de Córdoba, hijo de don Alonso de Aguilar y sobrino del Gran Capitán. Será en 1583 cuando se incorpore a la, por entonces naciente, provincia observante de Granada.
Este vendría a renovar la presencia de un convento que, en el camino hacia Carcabuey, se cree fundado en el siglo XIII y del que aún quedan vestigios. Apenas conocemos más noticias de esta primera época , siendo el padre Torres en su crónica, en torno a 1683, quien nos proporciona una fecha de fundación, 1515, y quién nos asegura que estaba dedicada desde sus inicios al protomártir mencionado.
La iglesia, inicialmente, habría de ser, en palabras de Peláez del Rosal, "de proporciones menores que las que alcanzaría después", habiendo una iglesia mucho más inmediata al propio convento. En el siglo XVII se realizan las principales reformas, dejando la nave de la Epístola al anejo convento y creciendo desmesuradamente la del Evangelio, que verá la proyección de la Capilla de la Vera Cruz y, posteriormente, la de Jesús Nazareno.
Sin embargo, la principal revolución estilística vendrá en el siglo XVIII. En cierto modo, junto a la aparición de la Orden Tercera Franciscana, que también influirá en cierto modo en la disposición topográfica del templo, el hecho de que se incorporen grandes artistas en los cargos directivos de las Hermandades residentes en el templo será predominante. Nombres como Javier Pedrajas, Jerónimo Sánchez de Rueda y los hermanos Álvarez se harán presentes entre los muros del cenobio prieguense para plasmar allí su arte.
A lo largo de diferentes capítulos vamos a ir analizando diversas piezas patrimoniales del citado templo, dando apuntes histórico-artísticos sobre su factura y sus características. Vamos a empezar, en este caso, con el retablo y la imagen de San Francisco de Asís, situados en la nave principal del templo. Los retablos de este espacio se fechan en torno a 1760, siendo este atribuido a la mano del retablista prieguense Juan de Dios Santaella y Roldán. El que nos ocupa fue costeado por don Agustín Caracuel.
Su obra se caracteriza por tener un lenguaje formal propio. Este va desde el empleo de formas figurativas y vegetales, emulando a sus predecesores, hasta la utilización de la rocalla como un elemento más avanzado dentro de su evolución estilística. En este caso, vemos como el retablo se ciñe al arco del paramento mural, teniendo un nicho central que cobija a la imagen de San Francisco de Asís. Este, a su vez, se encuentra enmarcado por sencillas molduras.
El retablo se encuentra rematado en su ático por el escudo de la Orden Franciscana, timbrando el conjunto las cinco llagas. A ambos lados de la imagen de San Francisco se da una profusa decoración vegetal en los paneles laterales, flanqueando a la imagen dos grandes estípites. En el banco encontramos una hornacina donde actualmente se encuentra una imagen seriada del niño Jesús.
La imagen de San Francisco de Asís es una imagen de talla, preparada para ser vestida, realizada en madera policromada y con ojos de cristal que lo dotan de mayor realismo. Según consta en los inventarios de 1674 ya hay una entrega de la “hechura de un San Francisco Grande”, que bien podría ser el que nos ocupa y que posteriormente se menciona también en el inventario de 1694. Doliente, porta la cruz en su mano izquierda a la que mira con dulzura. Muestra al fiel las llagas que le imprimió el serafín alado, en una pose estática.
La obra se atribuye a la escuela granadina de escultura. Desconocemos, ciertamente, el autor al que se adscribe, aunque los diferentes estudios lo han atribuido a José y a Diego de Mora en función de sus cualidades estilísticas y formales. La imagen fue restaurada en 2021 por el escultor, pintor y restaurador marteño Joaquín Marchal Órpez, quien ha devuelto el esplendor del paso del tiempo a esta bellísima obra de la imaginería barroca prieguense.
BIBLIOGRAFÍA:
[1] Peláez del Rosal, Manuel (1996): “Estudio histórico-artístico de la Iglesia Conventual de San Francisco de Priego de Córdoba (1510-1995)”. En Actas del II Congreso de Franciscanismo Andaluz, nº 2, pp. 157-225.
[2] Peláez del Rosal, Manuel (1998): “Algunas páginas inéditas de la historia del Convento de San Esteban (vulgo de San Francisco) de Priego de Córdoba”. En Actas del IV Congreso de Franciscanismo Andaluz, nº 4, pp. 349-379.
[3] Raya Raya, Mª Ángeles (1987): El retablo barroco cordobés. Córdoba: Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba.
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