RETABLO DE SAN FRANCISCO RECIBIENDO LAS LLAGAS - Iglesia Conventual de San Francisco de Priego de Córdoba (Córdoba)
El siguiente de los retablos que contemplamos se encuentra en lo que, originalmente, era la Capilla de la Venerable Orden Tercera Franciscana. Entre la Capilla de Jesús Nazareno - uno de los principales enclaves del barroco de la Subbética - y la Capilla de los Escala se encuentra este espacio singular que alberga un suntuoso retablo.
Aunque no es, como dice Peláez, “de muy fina factura”, se nos muestra con un solo cuerpo que se divide mediante columnas salomónicas. Estas dan paso a un cuerpo superior que se encuentra rematado con estípites, elementos que nos dejan ver esa transición de finales del siglo XVII en cuanto a los recursos arquitectónicos utilizados para la decoración de los retablos. El retablo, como consta, fue realizado en 1725 por el tallista antequerano Mateo Primo, posiblemente familiar del reconocido Antonio Primo, importante arquitecto de retablos que gozó de notable fama en la Subbética Andaluza. Su precio se cerró en 2400 reales, según nos cuentan los libros de actas de esta Venerable Orden Tercera.
Se encuentra presidido este por un camarín que cobija a la imagen de San Francisco de Asís. Flanqueándolo, tenemos a San Luis, rey de Francia, Santa Isabel de Hungría y Santa Isabel de Portugal, colocadas sobre altares-repisa y que fueron traídas en 1726. Dentro de una hornacina, en el ático, encontramos la imagen de San Francisco de Asís nuevamente, aunque careciendo de manos y sin encontrar ningún atributo por ello. Ya en la parte superior se puede observar policromado el escudo franciscano, que hace de remate de este conjunto retablístico que, si bien, se adapta perfectamente a lo angosto de la capilla en que se ubica.
La imagen de San Francisco fue traída, según consta, de Granada en 1725. Sus grafismos hacen que se pueda adscribir al círculo de los Mora – aunque, para el que escribe, se adapta tipológicamente a la obra de Diego de Mora -. La pieza, tal como dice Peláez, recuerda en su composición a la que Pedro de Mena realizara para el Convento de Santa Isabel la Real de Granada. Se muestra a San Francisco extático en el momento de recibir impresas las cinco llagas. Implorante, mira al cielo con un sufrimiento que, a su vez, se hace dulce en su rostro.
Se encuentra la imagen inserta en un bello camarín. Consta que, ya en 1783, se remoza el camarín. Asimismo, viendo las pinturas que se encuentran en su interior, tenemos en cuenta una posible reforma neoclásica en fechas posteriores a la mencionada. En ellas, se muestran momentos milagrosos de la vida de San Francisco y que, sobremanera, enriquecen la visión de este camarín.
Sin duda alguna, una de esas primeras joyas que se pueden contemplar en esta nave de la Epístola de la Iglesia Conventual de San Francisco y que no desmerece en absoluto al conjunto patrimonial tan importante de este templo prieguense.
BIBLIOGRAFÍA:
[1] Peláez del Rosal, Manuel (1996): “Estudio histórico-artístico de la Iglesia Conventual de San Francisco de Priego de Córdoba (1510-1995)”. En Actas del II Congreso de Franciscanismo Andaluz, nº 2, pp. 157-225.
[2] Raya Raya, Mª Ángeles (1987): El retablo barroco cordobés. Córdoba: Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba.
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