JESÚS NAZARENO: Salida procesional del Patrón de Jamilena (Jaén)

 


    Como cada año, en Jamilena la jornada de la Exaltación de la Cruz es el Día de Jesús. La venerada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, más conocido por "Nuestro Padre Jesús", Patrón y Alcalde Perpetuo de la localidad, congrega en la misma a devotos y fieles de todos los pueblos de la comarca. Cientos de personas son las que se reúnen en torno a este bellísimo simulacro de Nuestro Señor en su camino hacia el Calvario. 

    Su historia se remonta a finales del siglo XVIII en torno a una humilde familia. Sus protagonistas son Juan Cárdenas, trabajador, y María Potenciana Bonilla. Juan se dedicaba, en época invernal, a vender leña en Torredelcampo con el fin de asistir a su esposa, gravemente enferma. El mayor deseo de esta era tener un cuadro con la imagen de Cristo cargando con la cruz y, en cierta ocasión, encontró Juan en el paraje de "Los Picones" a un forastero que portaba un cuadro con dicha representación en pos de venderlo. Lamentándose de no tener dinero para adquirirlo, el labriego hubo de rechazarlo, a lo que el forastero se negó llegando al acuerdo de que, una vez vendiese la leña que portaba, regresara al lugar para pagarle el dinero. 

    Sin embargo, una vez regresa al citado lugar, no encuentra a nadie. Esto será tomado como un hecho milagroso que dará origen a una larga historia y tradición. Perplejo por este milagroso hecho, regresó a casa donde le dispuso a la imagen un altar con la mayor dignidad posible en un cuarto externo de la planta baja del hogar. María, al conocer tan bella historia, lloró y oró largamente ante el cuadro. Este origen milagroso fue el germen del ir y venir de numerosos habitantes de la localidad que asistían a su encuentro y contemplaban numerosos de los hechos milagrosos que acontecían ante él. 

    El momento clave llegará cuando, un día, contemplan los dueños del cuadro que este comienza a sudar sangre. Esto llegará a oídos de los prelados de la Diócesis quienes se presentarán allí para contemplar dicho milagro. Una vez testado el mismo, deciden que la obra sea trasladada a la Parroquia de Nuestra Señora de la Natividad, lugar que presidirá desde aquel momento como vigía y protector de Jamilena. 

Son numerosas las leyendas que, ante esta imagen, se cuentan acerca de intentos de traslado y cambios de sede y ubicación. A pesar de todos ellos, Él nunca ha querido irse de Jamilena y allí permanece presente gozando de popular devoción y con un rico ajuar del que cabe destacar su trono procesional y el fastuoso retablo en el que se encuentra entronizado, así como el magnífico marco de plata. Cabe destacar que el cuadro actual es la pieza original, habiendo sido rescatada de los tristes sucesos de la Guerra Civil Española. 


















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